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PREMIO DE LA LITERADURA

Enviado por Agustin Carrera el 27/11/2007 a las 02:09 PM
Próximamente el Presidente del Club de Rayuela de la Provincia del Merken, en conjunto con el viejo Guarda Marina de los Mares del Puerto de los Truenos, dará a conocer al ganador del Premio Novel de la Literadura 2006.

 

El apetitoso concurso para fonderos por el que rechinan muchos camastros de lalistas y escritores, vates, poetas y cuenteros, valga tal aclaración, se hace agua en las lenguas de lija de editores de pasquines y oficinistas con afanes diversos y distintos. Se trata de una sopa de letras y de un mejunje hecho a base de caracoles, caracolas, caras largas y colas caras.

 

Actualizada hoy después de ayer por la ambigua periodista extranjera Percy Ana de Paredes (www.mascahuin.cl) Copyright ® 

 

Términos y Condiciones de la información: Pasquín “The Pear Matures”

 

Fuente : The cuncuna in the gutter

 

Se dice que quienes nunca obtienen el galardón son los más felices, pero quienes lo logran finalmente arrastran a sus cuentas bancarias miles de pesos pesados de cuantiosa valía; y que bien podrían causar el sunami de la envidia generalizada en el lumpen criollo, y/o provocar una eventual quiebra económica que, por lo general, suele afectar siempre a los mediocres de copete subido.

 

            Existen tres listas diferentes que hacen distingos entre los participantes y los no invitados: En primer lugar están los nominados para el premio; que en verdad suelen ser más de los que se necesitan; en segundo lugar están los despreciados por que si, sin justificación alguna de por medio, que avale tal determinación. Están enrolados así, solamente por un rollo de no querer premiarlos, como es el caso del casi vate Agustín Carrera. Y en tercer lugar se encuentran los que ni siquiera se arriman a otear la nueva vecina separada, cuando ésta última afana por tender la ropa intima recién lavada.  

 

            ¡No hay problema! dice el autor de “El Ictiocefalolalista” Si no estás en una de estas listas, igual puedes retirar un número del dispensador de algún centro médico; es de perogrullo que ahí serás atendido sin mayores inconvenientes; claro que antes tienes que pagar el costo real de la consulta. ¡Esto es lo de menos! La palabrería de los agentes de la poesía, el rechinar de los arcaicos vates de la literadura, sólo puede compararse con anteriores casos de similar tratamiento y desprecio. Este es un país que premia a los suyos, sólo cuando se está seguro de que la prensa internacional ya acreditó mediante una publicación una premiación del estilo con anterioridad, con meses, o quizás con años de anticipación.

 

            Según las encuestas realizadas por varios cuenta cuentos y por más de algún ejecutivo de alguna cuenta política, sólo son algunos nombres los que se asoman por la rendija del telón para esta premiación: A decir, por la comarca clásica llamada la comarca de La Intervención, está siendo postulado el ladino Pedro Urdemales; tal nominación se debe a su natural estilo de mareo literario y por contar con carrete suficiente, como para elevar un barrilete hasta la mismísima luna; donde se dice que podría hacerle hasta un guiño a su enigmático lado oscuro. Tal astucia lo hizo asir un titulo de la misma Universidad de la Vida. Hay que ser agradecidos, es lo razonable, pues fue su inmejorable parloteo el que hizo posible el encierro definitivo del “Cacho de Cabra” en algún olvidado socavón del faldeo cordillerano, allá en el norte donde sopla el viento seco y la poesía se hace arenisca y atardecer. Pedro Urdemales fue traducido al jerigonza, al flaite y otros idiomas de calañas dudosas y sobretodo desprestigiadas por alcurnias superiores. Pero a pesar de esto hay que dar crédito y mérito al  popular arraigo penetrado entre una clase social de poca monta y una subcultura de hermoso postergados. Pedro Urdemales no engaña con su antología “Titán de la Mancha” donde se refería así a “El Quijote”

 

            Por el tugurio de los despapelados que no tienen ni siquiera donde escribir, se nominó entre otros al narrador don Pepo plop que entre sus escritos dejó en la palestra el conflictivo vínculo establecido entre los establos y la marginalidad de los cuidadores de las yeguas del carro funerario. Pepo Plop declaró sus impuestos con billetes fotocopiados y fue capaz de denunciarse a si mismo ante los tribunales por tal cometido engañoso y atrevido. Quiso establecer así su aversión al sistema, pues siempre dijo no estar de acuerdo con que la cultura, el pensamiento y las ideas tuvieran que pagar además impuestos. ¡El sistema es un hostigamiento” dijo al salir con un capuchino que cubría su cuerpo semidesnudo. Pepo Plop tiene como enemigos a los prepotentes y agrandados que se enriquecen con las deudas de los desposeídos. “La vida es nueva, la muerte es vieja” fue editada por la principal editorial de su comarca; y, en ese escrito queda reflejada la luz de una idea que supera lo religioso. Otros lalistas provienen de comarcas más lejanas; de la Gran Bretaña, según los críticos, Jaime Bond es el mejor lalista ingles. Pero su temática sigue siendo la zaga del zaguán; la espía de la pía y el turrón del morrón sin pepas. Tiene buena acogida entre las lectoras del tiempo de los diversos canales de televisión por sus asertivos pronósticos del calentamiento global ¿Tendrá algo que ver la silicona que se ha visto globalizada entre tan vistosas damas del tiempo?

 

            Allende la cordillera, y más acá del océano que sepultó diversos barcos de guerra de diferentes banderas; o sea, que fueron hundidos en pleno territorio mediterráneo donde se encuentra vivo uno de los exponentes más locuaces y armoniosos de la milonga. Este lalista escribe además como los dioses frente al televisor. El mismo nos pidió resguardar su sabrosa identidad porteña, pues no quería verse envuelto con la mortaja del desaire. Sin embargo podemos decir que nada tiene que envidiarle a su compatriota que relata los partidos de fútbol en la bombonera ¡Es excelente relator y un vivaz narrador de ficciones deportivas!

 

            El territorio de las comarcas sin marcas donde se desenvuelve el casi vate Agustín Carrera reconoce en el escritor y ensayista asiático de origen siberiano Gorjeo Ykakareo, la obra de ficción más cercana a la medianoche de la hora veinticuatro. Esta última obra nos narra de la hora que realmente no existe. Todo esto comienza en el mismo instante que llega el minutero a su precisa ubicación. Son hojas y hojas que se deshojan en un polémico desenlace donde los minutos son los personajes más importantes del recorrido cronológico. El tiempo tiene una hora cero y de ahí viene esa gran confusión cronométrica. Lo mismo ocurre con la concepción del tiempo vital; reflexiona el casi vate, y concuerda con su amigo extranjero Ykakareo. El tiempo comienza en el mismo momento que el espermatozoide atraviesa las paredes del óvulo; esa es la real dimensión del tiempo de un individuo cualquiera; no sucede después como algunos pretenden; y de ahí entonces es que el aborto se transforma en un asesinato por que se acota un tiempo vital. Agustín Carrera concuerda con esta visión, pues sus derechos de intelectual se forjan en  la mente y no al momento de que sus ideas se plasman en un pedazo cualquiera de papel. El sólo acto de pensar tiene un valor.

 

 Plop


buenisimoooooooooooooooo

Enviado por el 22/01/2008 a las 04:27 PM
Ana Montrosis
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anitamontrosis




En bueno usar el humor, màs el negro y aun màs para retratar tan bien a nuestra literaturam me queda la duda si es Chilena, pues se paredce bastante a nuestra realidad

CHILENGLIS COMO EL MERKEN ENVASADO

Enviado por el 25/01/2008 a las 11:06 AM
Agustin Carrera


Anitamontrosis, estas entrevistas son realizadas por periodistas encantados con las poesillas del casi vate Agustín Carrera. El entremirado dice ser exiliado en la comarca del Merken, en la región de los bárbaros del sur, en medio del cerro manquimávida y el río Biobio; Chiguayante se llama el lugar de residencia y Concepción es su ciudad habitación.

Agustín Carrera

Casi poeta, casi escritor








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